… y su nombre era Jesús de Nazareth… así dice la letra de esta canción, que por más esfuerzos que hago, no consigo dejar de llorar al escucharla, no se diga de cantarla, porque aún no he podido, me gana el sentimiento. Creo que es la voz en la canción, la música, o la historia, tal vez el conjunto, pero me produce un estado de contemplación profundamente dramático, en especial las ùltimas estrofas.
La escuché apenas hace un par de meses, al preguntarle a un compañero ministro cuál sería su esquema de cuaresma. Tan pronto la escuché me quedé enamorada de la canción, qué hermosa. La busqué en internet y la he encontrado en un compilado con joyas maravillosas. Se las posteo para que al igual que yo vivan la fuerza de la vida de nuestro Señor, y para que la canten y siembren en los corazones de quienes los escuchen. Vivan la cuaresma hermanos, evangelicen.
La letra que encontré en la www tambien, tiene como título de la canción “Un cierto galileo”, así que a lo mejor esta canción tiene más de un título, como muchos de nuestros cantos a lo largo y ancho de latinoamérica. Por cierto, gracias y un saludo muy cariñoso a todos nuestros hermanos y hermanas que nos visitan de todas partes del mundo, en especial de nuestro continente, porque si bien esta página esta hecha desde el sureste mexicano, por medio del geo stat me he podido dar cuenta de que nos leen más allá del océano atlántico.
Descarga o escucha Jesus de Nazareth en mp3
Un cierto Galileo
D A7
Una mañana cerca del mar
D
apareció un joven galileo,
A7
nadie podía imaginar que otro pudiese amar
D
así como Él amaba.
A7
Era sencillo al conversar
D
llenaba el corazón de quien lo escuchaba.
D Em
Y SU NOMBRE ERA JESÚS DE NAZARETH
A D
Y SU FAMA SE ESPARCIÓ, TODOS QUIERÍAN VER
D7 G6
AL PROFETA QUE TENÍA TANTO AMOR
D A7 D
Y AMABA AL PECADOR.
En esas playas, en ese mar,
en ese río, en casa de Zaqueo,
en los caminos bajo aquel sol
el pueblo iba a buscar la luz de su doctrina.
Sus experiencias, su caridad
enchían el corazón de una fuerza divina.
En esos valles, en ese hogar,
en ese pozo, en casa de Simón,
en ese monte al atardecer el mundo vió nacer
las bienaventuranzas.
Y su paciencia al perdonar
del pueblo el corazón llenaba de esperanza.
Un cierto día al tribunal
alguien llevó al joven galileo,
nadie sabía cual era el mal,
qué crimen cometío, cual era su pecado.
Su claridad al denunciar
minó la posición de los privilegiados.
Y MATARON A JESÚS DE NAZARETH,
Y EN MEDIO DE LADRONES ÉL MURIÓ EN LA CRUZ;
PERO EL MUNDO AÚN NO CONOCE A ESTE JESÚS
QUE AMABA AL PECADOR.