Creo que nunca tendremos Aleluyas suficientes, hay que renovar constantemente nuesto repertorio para hacer de la aclamación del Evangelio un momento de honra y evitar que la rutina opaque la dignidad del momento.
Este Aleluya es de J. R. Estévez.
Aleluya, aleluya
aleluya, aleluya.
al que me ama lo amará mi Padre,
y yo también lo amaré y me revelaré a él.

Cantora DAR dijo:
Noviembre 4, 2009 a 1:48 pm
Hola! Soy de México, y busco algo para la aclamación del Evangelio, para salir de la rutina, mil gracias por la ayuda, Dios los bendiga.
DAR (mis iniciales, saludos)