Respuesta a la duda: No sé que cantar.

Bien, hoy después de mucho tiempo escribo de nuevo. Antes que nada quiero agradecerles a todos y todas por los comentarios tan bellos que recibo todos los días, sobre lo bien que les ha hecho este blog. Les recuerdo que este blog nació porque yo misma he aprendido mucho a través del material de internet y en agradecimiento a lo que he recibido publico algo con lo que yo pueda ayudarles también. Así hacemos internet un medio para alabar a Dios y santificarlo de alguna manera.

Bien, ahora, como dice el post, esto se trata de una duda que comentaron en el blog. Qué cantar. Bien, ya sabemos que cuando elegimos los cantos, nuestra primera herramienta es el misal, lemos las lecturas del día en cuentión y si tenemos algún canto en el repertorio que hable de ellas, pues entonces lo cantamos. Eso se llama cantar “evangélicamente”, es decir, cantamos de acuerdo al Evangelio.

Bien, pues resulta que a veces las lecturas no concuerdan con ningún canto, pero hay alguna fiesta en la comunidad, en la diócesis, o nacional, como bien puede ser la fiesta de algún santo, de la virgen santa o el día de la sagrada familia, un tiempo litúrgico como adviento o pascua, en fin, entonces cantamos de acuerdo a la fiesta, de acuerdo al tiempo, acomodando el canto en donde se pueda cantar: el canto mariano de salida, el canto del santo patrono pudiera ser entrada también, en fin. Entonces el canto se vuelve digamos que “contextual” de acuerdo al entorno en el que se celebra la Eucaristía.

En otra ocasión, ni hay fiesta o solemnidad, ni concuerda con el Evangelio, nada. Ahí la pregunta surge… ¿qué puedo cantar? Entonces se aplican los conocimientos del Ministro de Música. ¡Ahí nos damos cuenta de quién estudió hermanos! No se trata de poner cualquier canto en la liturgia. Y es que en este caso ya no tenemos pistas que nos ayuden, ni la solemnidad ni el Evangelio.

Recordemos que fundamentalmente hablando, el canto ha de ser litúrgico, es decir, (lo que ya sabemos, pero lo repetimos hasta el cansancio para que no se nos olvide), no podemos cantar cualquier cosa en la santa misa. Dicho esto, nos vamos al fundamento de cada momento que vamos a acompañar:

SE ACOMPAÑAN LOS MOMENTOS PROCESIONALES DE LA MISA: ENTRADA, OFERTORIO, COMUNION, SALIDA.

Cada procesión es un momento diferente, así, escoge para la entrada un canto que hable de caminar hacia el altar, de que inicia la celebración, que avive en la comunidad el deseo de celebrar juntos un memorial del sacrificio de nuestro salvador. El canto de ofertorio, que hable de presentar las ofrendas, los dones, que se convertirán en Cuerpo y Sangre de Cristo. El canto de comunión que hable de que comeremos juntos el pan de la vida, de que, tanto juntos, unidos, comulgamos, como cada uno en lo individual y personal. El canto de salida debe hablar del compromiso posterior de vivir lo que hemos celebrado en la misa.

Así, ya sabemos que, los cantos de renovación, los cantos de evangelización, están de lado en la misa. Nos apegamos a musicalizar de acuerdo al momento procesional. Con eso, la gente que celebre con nosotros y nos escuche cantar, guiará sus pensamientos y se concentrará en los que está viviendo, momento a momento. Para eso estamos hermanos Ministros, no se nos olvide que nosotros SOMOS PUENTE ENTRE EL SACERDOTE Y EL PUEBLO. Nuestra labor es importante para hacer que el presidente, el sacerdote, logre tocar corazones, mover voluntades y conquistar almas para el reino del que vive por siempre: Dios.

Aunque esta duda pareciera simple no lo es. Tener esta duda significa que nos falta ahondar en la formación. Por favor, te recomiendo que hagas click aquí y el enlace te llevará al Curso de Coros de mi diócesis. Lee, aprende y aplica. Jesús estará muy felíz de verte preparándote para el servicio en su honor.

Y como siempre, que Dios amor los bendiga en abundancia en talentos, los libre de toda vanidad y los haga fuertes para defender la Liturgia, siempre y en todo lugar. Amén. :)

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