Lo que debemos cantar en misa

He recibido algunos comentarios con preguntas sobre qué cantar en misa. Hermanos y hermanas, en este blog hay una categoría que se llama “Aprendiendo”, en ella podrán descargar material que les dice lo que deben cantar y les explica cuáles son los motivos por los cuales distinguir entre lo que se puede y lo que no se puede cantar en misa.

Lo básico para poder discernir sobre los cantos es esto: el canto debe ser creado para acompañar el momento litúrgico que querramos musicalizar, no se trata de poner cualquier canción que nos guste, ya sea un tema de alguna película, obra de teatro o simplemente que a mí me guste. No. Lós cantos que se cantan para la entrada deben ser cantos que acompañen la procesión de entrada, los cantos para el ofertorio deben hablar de la presentación de los dones que hacemos, el canto de comunión debe hablar del cuerpo y la sangre que comulgamos y el de salida debe dar gracias a Dios por lo que hemos recibido y disponernos a salir en paz de la Iglesia.

Todo esto y más lo pueden leer y repasar para quenunca se les olvide.

En este link pueden descargar el curso a los coros.

http://ministeriodealabanza.wordpress.com/2009/03/06/curso-para-coros-1/

El Canto litúrgico

Seguimos compartiendo hermanos y hermanas.

A continuación les presento un ppt que contiene todo lo que vimos en un taller para coros que se dió en enero en la diócesis. Este archivo les puede ser útil para que aprendan y repasen lo que ya saben. Recuerden que el Ministro de Música debe ser un católico humilde y hambriento de aprender y compartir, pero sobre todo debe ser manso y sencillo de corazón.

Esta presentación en power point del canto litúrgico es muy práctica para talleres de músicos. Pueden reunirse una tarde y verla todos los miembros del coro y los coros de toda una parroquia.

Disfrútenla y oren por quienes la realizaron, yo solo la estoy subiendo y compartiendo porque la gloria de Dios no me pertenece y es deber de todos ensalzarla.

Haz click aqui y descarga el documento en ppt “El canto litúrgico”

Curso para Coros # 1

Compartir es el primer objetivo de este blog, así que les comparto el documento quehe recibido en mi diócesis sobre los Coros.

Este curso tiene como finalidad aprender a reconocer las características de la música litúrgica, de esta forma podremos cantar lo que debe ser en las misas y no lo que se nos antoje o peor lo que en algún momento creamos que está bien.

Tomen lo mejor de este curso, leanlo y compartanlo. A mí me ha enseñado mucho.

Haz click aquí y descarga el curso para coros en formato tiff

Acordes a la americana

En algún comentario me escribieron que pusiera los acordes tal y como se llaman, do, re, mi, porque no estaban familiarizados con el cifrado americano que les posteo en este blog. Bien, déjame decirte que para reescribir los acordes tal y como me pides me tomaría un buen de tiempo, así que en lugar de darte la comida “mascada” como decimos por acá en mi tierra, te voy a enseñar las equivalencias en el cifrado americano y así entenderás mejor las letras y acordes en los posts. Es fácil, solo es necesario concentrarse un poquito y en cuestión de tiempo ya leerás de corrido y sin problemas de equivalencias.

Cifrado Americano
En muchos lugares los acordes están expresados con letras en lugar de los nombres clásicos de los acordes. Te comento que hay infinitas formas de expresarse, que son producto de la combinación de distintos sistemas de notación.

C

D

E

F

G

A

B

Do

Re

Mi

Fa

Sol

La

Si

 

Principales elementos que modifican al acorde
m Menor
# Sostenido
b Bemol
<nº> Con la <nº> nota del acorde
maj<nº> Con la <nº> nota del acorde, mayor
dim Disminuido
sus<nº> Con la <nº> nota del acorde, suspendida
/<nota> Con bajo en <nota>

 

 

Algunos acordes de ejemplo, y otras formas de representarlos
C Do mayor Do DO DoM
Fm Fa menor Fa- fa Fam
A#7 La sostenido con séptima La#7 LA#7 LaM7
Ebm Mi bemol menor Mib- mib- Mibm
G#mmaj7 Sol sostenido menor con séptima mayor Sol#-7+ sol#7+ Sol#mmaj7
G/B Sol mayor con bajo en Si Sol/Si SOL/SI Sol/Si
Dm/F# Re menor con bajo en Fa sostenido Re-/Fa# re/FA# Rem/Fa#
Bdim Si disminuido Siº SIº Sidim
Asus4 La con cuarta suspendida La4 LA4 Lasus4

¿Profesionales? ¡No! Humildes.

Ayer asistí a una celebración por la noche, la misma había sido publicada en el periódico con bombo y platillo, y además el anuncio en el periódico incluía el nombre del coro vocal que cantaría y además el nombre de quien tocaría el violín. Muchos nombres, ya ven, por lo que por los nombres me dejé llevar. Al llegar, saludé al sacerdote que oficiaría, y le comenté mi admiración y expectación por escuchar al coro que le acompañaría en la celebración, a lo que él comentó contento que se trataba de “profesionales”, dicho ésto con la cara de confianza.

Bien, para no hacer largo el cuento, el coro ejecutó medianamente bien la música coral clásica, no supo como comenzar el kirie, por lo que el sacerdote lo oró, entraron tarde en el ofertorio y ya no les cuento más porque prefiero olvidarlo. No me hicieron sentir nada, no llegué a la contemplación y debo decir que mi concepto de música litúrgica comprende precisamente que el canto y la música nos conduzcan a través de la oración cantada a un estado de paz y meditación que hagan favorable y fecunda nuestra alma para recibir la Palabra de Dios y su Cuerpo y su Sangre en la Eucaristía. Un coro no es concierto, es pieza fundamental para todo el conjunto de servidores litúrgicos.

El “profesionalismo” de quienes formaron el coro de ayer, les impidió darse cuenta de una cosa, pequeñita pero indispensable en todo servidor en la Iglesia: la humildad. Aguas hermanos, que nunca les falte la humildad en el servicio, por más experimentados que sean y por más años en el apostolado que tengan hay virtudes que no pueden faltar, como la humildad. Si ayer el coro que cantó se hubiera preocupado de saludar al sacerdote y le hubieran preguntado detalles de la celebración, todo hubiera salido bien. Lo malo fue que al sentirse profesionales, los coristas llegaron al templo, entraron un minuto antes del sacerdote a sus lugares y con la desorganización nada sale bien.

Todo es para bien de los hombres que aman al Señor, aprendimos algo de la experiencia: por más años de servicio, por más que sepamos hermanos, más humildes hemos de ser, preguntemos, presentémonos, sirvamos con solicitud y eficiencia. Seamos fieles servidores y no “profesionales” estorbos.