Ya llegó, ya llegó, el Espíritu Santo ya llegó

Saludos hermanos y hermanas, ¿cómo van esos ensayos de Pentecostés? Espero que muy bien y muy fuertes en su alabanza al dulce huésped del alma, al Espíritu Santo. Les traigo un video de una alabanza muy alegre, para cantar de felicidad en esta fiesta que se acerca. Gracias a que hay gente tan bonita que sube sus videos a internet podemos aprender cantos nuevos y contagiarnos con su ánimo.

La                Mi
Ya llegó, ya llegó, el espíritu santo

La

Ya llegó (bis)
La
Lo siento en las manos, lo siento
Mi
En los pies
Lo siento en el alma y en todo
La
Mi ser (bis)

Mi

Aquel que camino

La

Sobre las aguas
Aquel que camino
Sobre las aguas

Mi                      La

Esta aquí, esta a mi lado (bis)

Mi                              La

Como un rayo, cayendo sobre mi (bis)

La                                          Mi

Que quema, que quema, que quema, que quema (4)

Dejémonos llevar por el Espíritu Santo.

He aquí una frase muy peligrosa si no se sabe lo que significa. Nosotros como parte del Ministerio de Música y Alabanza, hemos dejarnos conducir por el Espíritu Santo, para que Él nos conduzca de la mejor nera y sirvamos de la mejor manera, así que, ahondaré en la divinidad del Espíritu para que sepamos de lo que estamos hablando.

DONES DEL ESPIRITU SANTO 

Del Catecismo:1830 La vida moral de los cristianos está sostenida por los dones del Espíritu Santo.
Estos son disposiciones permanentes que hacen al hombre dócil para seguir los impulsos del Espíritu Santo.

 


1831 Los siete dones del Espíritu Santo son:
sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios.

Pertenecen en plenitud a Cristo, Hijo de David (cf Is 11, 1-2).

Completan y llevan a su perfección las virtudes de quienes los reciben.

Hacen a los fieles dóciles para obedecer con prontitud a las inspiraciones divinas.

Tu espíritu bueno me guíe por una tierra llana (Sal 143,10).
Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios… Y, si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos de Cristo (Rm 8,14.17)

 

Seguiré posteando más adelante y oajalá que les sirva esta información hermanos. Pidamos al Espíritu se haga presente en nosotros con sus dones y sobre todo, preparemonos, estudiemos, ensayemos, para que cuando el Espíritu se haga presente, nosotros, vasijas de barro, estemos prontos y listos para cumplir sus inspiraciones. Que Dios les bendiga y les ilumine.